QUIÉNES SOMOS
LA JUNTA DIRECTIVA
NOSOTROS
Somos personas como tú, personas anónimas a las que nos preocupa llegar a final de mes, la salud de nuestros hijos, el trabajo, la hipoteca, etc.
África Sawabona está formada 100% por voluntarios, profesionales de diferentes sectores unidos por un objetivo común, mejorar las condiciones de vida de las poblaciones africanas más desfavorecidas y vulnerables.
En África Sawabona todos trabajamos con fines altruistas, sin recibir contraprestación económica alguna, no existen tampoco gastos de alquiler de sede, y cuando nos trasladamos al terreno todos asumimos los costes de nuestro vuelo, alojamiento, manutención, etc. De este modo podemos garantizar a socios y colaboradores que el 100% de las donaciones se destinan al proyecto.
Lola
Vanessa
Jorge
Mirella
Serigne
Ruth
AL 100%
NUESTRA FILOSOFÍA
No vamos a terminar con el hambre o la guerra, ¡ojalá pudiéramos! pero luchamos para que la vida en las pequeñas comunidades rurales del sur de Senegal sea un poco más justa para todos.
Nuestra labor es posible gracias a las donaciones de particulares y pequeñas empresas con los que mantenemos un firme compromiso, destinar el 100% de su ayuda al proyecto.
“Mucha gente pequeña,
en lugares pequeños,
haciendo cosas pequeñas,
puede cambiar el mundo”
RAGUIATOU I VANESSA
NUESTRA HISTORIA
El origen de esta pequeña asociación tiene dos nombres: Raguiatou, una niña que por aquel entonces (enero de 2014) cumplía cinco años, y Vanessa, una española que había decidido viajar a África para conocer la cultura de tribus ancestrales.
Aquella mañana la llamada desesperada de una madre interrumpía el tranquilo paseo por el poblado de Afia. Semanas atrás la pequeña había sufrido un accidente doméstico que provocó grandes quemaduras en su mano y brazo y que, ante la falta de atención médica, había desembocado en una situación crítica.
La pequeña nos mostró la cara más amarga del dolor. Ante la ingenua pregunta de: “¿No la han llevado al médico?”, la rotunda respuesta: “¡No, no tienen dinero! Aquí hay que pagar tanto la visita al dispensario como las medicinas, y eso es imposible para la gente”.
Esa es la realidad, la falta de recursos económicos provoca que miles de personas queden abandonadas a su suerte en caso de enfermedad, por ejemplo, un niño puede fallecer por la imposibilidad de adquirir un simple antibiótico.
De regreso a España fueron muchos los días y las noches en los que Vanessa estudiaba cómo poder ayudar, cómo luchar para que la población de aquella comunidad rural del sur de Senegal tuviera acceso a un derecho universal, la salud.
Y como dicen que “Cuando una persona desea realmente algo, el Universo entero conspira para que pueda realizar su sueño”, tras llamar a muchas puertas y aunar esfuerzos, el 16 de abril de 2014, África Sawabona veía la luz.