ECONOMATO COMUNITARIO

Categoria: Desarrollo socioeconómico ante la COVID 19

Año: 2020-2022

Colectivo: Población de Yamoussa

Presupuesto: 2841€

Nº de Beneficiarios: 333 personas

Ante la propagación de la COVID-19, y la previsión de la declaración del estado de alarma en Senegal, la población de Yamoussa nos solicitó apoyo económico para adquirir una gran cantidad de productos alimenticios y de higiene (arroz, aceite, azúcar, jabón, lejía, etc.) que les garantizara una alimentación mínima durante los meses de confinamiento. 

2020 estuvo marcado por una crisis de salud mundial sin precedentes. La COVID-19 estaba propagando el sufrimiento humano, desestabilizando la economía global y cambiando la vida de miles de millones de personas en todo el mundo. 

Para los países en desarrollo supuso un mayor riesgo tanto durante como después de la pandemia, no sólo a nivel de salud, también ante la devastadora crisis social y económica que durante los años venideros afectará a los derechos humanos, la educación y, en los casos más graves, a la seguridad alimentaria básica y a la nutrición. 

Las previsiones de cómo el virus podría afectar a nuestro distrito eran devastadoras, y es que las condiciones de vida allí hacen que la prevención sea prácticamente imposible (falta de agua, extensos grupos familiares que duermen en un único habitáculo y comen con la mano compartiendo la comida desde un mismo plato, etc.).

En caso de contagio el porvenir no era más esperanzador, el único dispensario sanitario del distrito cuenta con un solo enfermero y una matrona que trabajan prácticamente sin recursos. En el centro no hay respiradores, ni oxígeno, ni material, e incluso en ocasiones el agua y la luz escasean. 

Los expertos alertaban de otro problema adicional, la hambruna, y es que el confinamiento y el cese de las actividades hicieron que las familias perdieran la totalidad de sus ingresos y la imposibilidad de subsistir. 

El cierre de las fronteras, la limitación de movimientos dentro del país durante el estado de alarma y la remota ubicación en la que se encuentra el distrito de Dindefelo, ha jugado a su favor en cuanto al índice de contagios por coronavirus. Si bien es cierto, el estado de alarma generó un mal mayor para ellos, la falta de alimentos y de recursos económicos para subsistir. La población vio como sus ingresos medios quedaron reducidos a 35€ mensuales. 

 

Ante la propagación de la COVID-19, y la previsión de la declaración del estado de alarma en Senegal, la población de Yamoussa (250 habitantes) nos solicitó apoyo económico para adquirir una gran cantidad de productos alimenticios y de higiene (arroz, aceite, azúcar, jabón, lejía, etc.) que les garantizara una alimentación mínima durante los meses de confinamiento.

Teniendo en cuenta que el principal mercado se encuentra a más de 2h en 4×4, siendo conscientes de que el desplazamiento a esta ciudad suponía un riesgo de contagio para una población hasta el momento libre de COVID-19, y con el fin de poder garantizar un stock mínimo de alimentos y productos de higiene, África Sawabona realizó una donación extraordinaria de 2.841€.

La población acordó poner en marcha un economato comunitario para autovenderse los productos a costes inferiores a los habituales y recaudar así el importe de la donación. Las familias sin recursos obtuvieron préstamos para poder adquirir sus alimentos básicos.

Con el fin de mantener el ejercicio de transparencia que debe regir en toda ONG, cada semana el encargado de la tienda, Mamadou Cisse, nos enviaba puntualmente el cuaderno de ventas.

El proyecto se desarrolla con la participación y colaboración de los distintos grupos representativos del poblado:

 

  • Jefe del poblado.
  • Imán.
  • Agente de salud de Yamoussa
  • Asociación de Mujeres.

Objetivo:  Ayuda extraordinaria al poblado de Yamoussa garantizando un stock mínimo de alimentos y productos de higiene, así como reducir los movimientos dentro del distrito, ante la declaración del estado de alarma por la COVID 19. 

 

Resultados: Meses después el proyecto ya era autosostenible y con los beneficios del mismo han podido contar con 1.000€ para sufragar la compra anual de la medicación necesaria para el botiquín del puesto de salud, 841€ para asumir los costes de las urgencias médicas que requieren traslado al dispensario comarcal u hospital regional y 1.000€ para un futuro proyecto de cooperación al desarrollo.  

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